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Senegal se proclama campeón de la Copa Africana de Naciones en una final marcada por la controversia arbitral
Resumen Senegal vs. Marruecos: campeón, gol de Pape Gueye y penalti fallado por Brahim Díaz.
La selección nacional de Senegal obtuvo su segundo título en la historia de la Copa Africana de Naciones tras imponerse a Marruecos en una final que estuvo marcada por decisiones arbitrales discutidas, amenazas de retiro del campo por parte del equipo senegalés y un fallo desde el punto penal por parte del atacante Brahim Díaz, quien no logró concretar una de las oportunidades más decisivas del encuentro.
El desarrollo del partido se mantuvo equilibrado durante los noventa minutos reglamentarios. Ambas selecciones, consideradas entre las de mayor rendimiento del continente, sostuvieron su desempeño con base en esquemas defensivos sólidos y escasa generación ofensiva sostenida.
Marruecos, anfitrión del torneo, se enfrentó a una selección senegalesa que mostró mayor iniciativa en el primer tramo del encuentro, aunque sin alcanzar eficacia en la definición.
Durante la primera mitad, el guardameta Yassine Bono intervino en varias oportunidades para evitar la apertura del marcador.
En una jugada originada tras un tiro de esquina ejecutado por Lamine Camara, el balón llegó a Pape Gueye, quien remató desde el segundo palo. La acción fue controlada por Bono, quien también evitó un gol en el mano a mano que protagonizó Iliman Ndiaye, tras un pase filtrado de Nicolas Jackson.
Marruecos, por su parte, logró algunas aproximaciones aisladas, una de las más claras protagonizada por Ayoub El Kaabi, quien recibió un centro desde el sector derecho de Bilal El Khannous y remató desviado pese a tener el arco a disposición.
El equipo dirigido por Walid Regragui evidenció dificultades para conectar sus líneas ofensivas, especialmente por la contención en los costados que ejerció Senegal sobre los jugadores más desequilibrantes del conjunto local, como Achraf Hakimi, Abde Ezzalzouli y el propio Brahim Díaz.
Un choque entre Neil El Aynaoui y Hadji Malick Diouf generó una interrupción de más de diez minutos, lo que afectó el ritmo del juego.
A partir de ese momento, el partido se tornó más impreciso. No obstante, en el tramo final, ambas selecciones buscaron el gol, lo que condujo a una secuencia de jugadas rápidas y remates desviados.
Entre ellos, un disparo elevado de Abde y una nueva intervención de Bono fueron los últimos avisos antes del tiempo añadido.
La situación más polémica se presentó en el minuto 100. Brahim Díaz reclamó una falta en el área tras un forcejeo con el defensor senegalés El Hadji Malick Diouf.
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El árbitro revisó la acción en el VAR y otorgó la pena máxima a favor de Marruecos.
El seleccionador senegalés, Pape Thiaw, instruyó a sus dirigidos a abandonar el terreno de juego en señal de protesta, y todos los jugadores, excepto Sadio Mané, se dirigieron al vestuario. Después de varios minutos de incertidumbre, el equipo retornó al campo.
Brahim Díaz asumió la ejecución del penalti. Optó por un disparo de baja potencia al centro del arco, estilo conocido como "Panenka", que fue contenido sin dificultad por Edouard Mendy.
La acción fue determinante en el desenlace del partido, ya que otorgó un nuevo impulso al conjunto senegalés.
Minutos antes, un tanto convertido por Abdoulaye Seck para Senegal había sido invalidado por una falta previa de Abdoulaye Sack sobre Achraf Hakimi.
Ese episodio, sumado al penalti fallido, marcó un giro en la dinámica del juego.
El tiempo suplementario se inició con superioridad de Senegal, que logró capitalizar su primera opción clara. En el minuto 104, Idrissa Gueye filtró un pase hacia Pape Gueye, quien remató desde el borde del área y superó la resistencia de Bono.
Ese gol fue suficiente para inclinar el marcador a favor del equipo senegalés, que consolidó su victoria en medio de una final cargada de tensiones administrativas y deportivas.
Con este resultado, Senegal alcanza su segundo título en la Copa Africana de Naciones y prolonga la espera de Marruecos, que no logra consagrarse campeón del torneo desde hace más de cinco décadas.
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